sábado, febrero 27, 2010

El nombre del viento

Este es el título del libro que me estoy leyendo ahora mismo. Terminé anteayer con Cometas en el cielo de Khaled Hosseini, que me regalaron por Navidad y aún no había leído, y que me ha gustado bastante. Con la literatura me paso algo raro, suelo leer muchísimo pero sobre todo lo hago en el metro, en el bus... al ir al trabajo. Si el libro me atrapa también lo leo en casa porque no puedo dejar de leer, pero si no es así, sólo lo dejo para esos trayectos. En el último curro iba en coche, por lo que tenía bastante abandonadillo lo de leer, además a veces, cuando iba en transporte público prefería ir jugando con la DS. También he de aclarar que tener a la literatura abandonada para mí significa no leer tanto como suelo, pero sí leerme al menos un librillo en un mes o dos (para mí eso es poquíiiisimo)

Bueno, lo dicho, que tras terminar el de las cometas; del que acabo de ver la peli, por cierto, y no le hace justicia, pero no está mal, se deja ver; pues que me he puesto con este, el nombre del viento, de Patrick Rothfuss. Había leído muy buenas críticas de él y ya me había hecho ilusiones... y... de momento... no me está decepcionando para nada. Por fin... un buen libro de épica fantástica que me ha enganchado, que me hizo ayer quedarme leyendo hasta las dos de la mañana, intenté dormir y no podía dejar de pensar en su protagonista, Kvothe, y al final continué leyendo casi otras dos horas más. Quizás después de leer El Señor de los Anillos, Tolkien dejó las espectativas demasiado altas para mí... y cada vez que comenzaba a leer otros libros de caballeros, magia, seres extraordinarios, en un universo medieval de cuento... pues me quedaba chafada, la verdad. No encontraba libros que consiguieran abstraerme, hacerme sentir como lo hizo Tolkien hace ya tantos años.

Así me pasó con la trilogía de Eragon, de la que admito que sólo he leído los dos primeros y el segundo realmente ni lo terminé. Tenía o parecía tener casi todo lo que me llama en ese tipo de historias, pero no lo consiguió, o no lo conseguí... se me quedó muy corta, no me parecían historias bien hiladas, ni buenas descripciones... ni personajes que me hicieran querer saber más de ellos, querer seguirlos en sus recorridos por esos mundos de fantasía y magia.

Igual me pasó con Memorias de Idhún. Éstos sí los leí todos, pero también les fallaba algo para mí, no sentía empatía por sus protagonistas, de hecho, ni siquiera me caían bien ;P

Con los cuentos de Terramar de la señora Le Guin admito que el primer y el segundo libro sí me gustaron. El resto de los cinco no tanto, pero tampoco llegué a sentir lo que al leer El Señor de los Anillos por primera vez. Esa sensación que te hace no querer dejar de leer, querer llegar al final rápidamente y a la vez no quererlo, pues cuando termina la historia te queda como una sensación de vacío. Y esa sensación sabes que no podrás llenarla, puesto que aunque vuelvas a leer el libro otras veces nunca volverán a ser igual que la primera.

En fin, que todo el rollo y tampoco he contado nada del librito en cuestión. Simplemente que no debería emocionarme demasiado porque se trata en principio de una trilogía y los otros dos ni siquiera están escritos aún. El protagonista, Kvothe, en un principio me está recordando un poco a Gatsu del manga y anime de Kentaro Miura, Berserk, mi favorito, y quizás por eso me está gustando tanto. Parece la típica figura de guerrero poderoso atormentado que ha sufrido mucho, mitad héroe mitad villano. No contaré nada más de la sinopsis, para que os hagáis una pequeña idea os dejo simplemente con el tráiler.




P.D. El anuncio es un poco chusquero, jajajaja... pero me hace gracia el toque solemne y exagerado

lunes, febrero 15, 2010