martes, septiembre 25, 2007

El experimento de Milgram

Debido a un post de Kencho, recordé algo que había leído hace tiempo sobre la crueldad en el ser humano y el experimento de Milgram.
Os pondré en antecedentes: Un año después de que se juzgara a Adolf Eichmann por sus crímenes durante el nazismo, el psicólogo de Yale, Stanley Milgram se preguntaba cómo era posible que él y otros que en principio habrían podido parecer buenas personas, que incluso no tenían nada en contra de los judíos, hubieran podido participar de ese modo en el extermino de estos durante el nazismo.
Ahí decidió comenzar sus experimentos, realizando uno de los que se ha considerado de los más importantes de la psicología social. Básicamente se trata de que se crea que se está realizando un estudio sobre la memoria. El investigador les indica a dos personas que van a analizar el efecto del castigo. Uno de ellos tomará el rol de maestro y el otro el de aprendiz (este último está previamente avisado y actúa acorde con lo que se había acordado con anterioridad, mientras que el "profesor" no sabe nada)
El profesor se sitúa ante un generador de descargas con distintos botones de los 15 a los 450 voltios y deberá castigar al alumno por cada respuesta fallida. A medida que aumentan los errores habrá que intensificar el castigo. Tras las descargas, el aprendiz lógicamente se queja cada vez más (es fingido, puesto que no recibe descarga alguna, pero el profesor no lo sabe) Puede llegar a un punto en el que el profesor, debido a los "alaridos" del alumno no desee continuar, pero el investigador le insta a que lo haga. A partir de los 300 voltios el aprendiz pide socorro desesperadamente. Aquí, si a cualquiera de los que no estamos implicados en el experimento nos preguntaran hasta donde seríamos capaces de continuar en el caso del profesor, responderíamos que pararíamos inmediatamente. Eso creían también los investigadores y Milgram antes de iniciar el experimento. Mas la realidad es bien diferente, puesto que cuando el investigador insta u ordena al sujeto profesor a que continúe, este, aunque no esté de acuerdo, lo hace. Más de la mitad de los investigados llegaron al tope de 450 voltios y ninguno paró en 300 voltios.
Esto puede deberse a que en realidad somos bastante más sumisos, conformistas y obedientes de lo que creemos. El mismo Milgram afirmaba que "si un sistema de campos de exterminio similar a los de la Alemania nazi fuese organizado en EE.UU. se podría encontrar gente suficiente para operarlos en cualquier pueblo estadounidense" Ante grandes exterminios y masacres las personas decentes se transforman y llegan a comulgar con principios que podían o no compartir y dejarse vencer por la crueldad.
Como demuestra el experimento de Milgram, quizá la causa de muchas de las grandes masacres de la historia como por ejemplo, el Holocausto, no sólo se debieron a perjuicios y odio racial, sino también a que el ser humano tiende a realizar determinadas órdenes sólo porque vienen de alguien superior, aunque en principio no estuviera de acuerdo con ellas...
Para pensar: ¿de verdad nos creemos incapaces de no ser como un "nazi alemán"? Es cierto y todos admiten que era una barbarie, todos nos escandalizamos ante ella... pero lo difícil es poner la mano en el fuego y decir que aquí no sería posible o que tú no participarías. Es más fácil ser un héroe en tiempos de paz...

Para saber más:
Muy Historia: Nº 8, 2006: Los Malos de la Historia
Wikipedia: Experimento de milgram
Cepvi.com, Web de Psicología y Medicina: La obediencia a la autoridad. Los experimentos de Milgram.

18 comentarios:

Sarinai dijo...

No sabía yo lo de ese expirimento.

La verdad es que nunca dejará de sorprenderme lo que es capaz de hacer el serhumano. La verdad es que desde pequeños nos enseñan a obeceder absolutamente cualquier orden que se nos de de un superior y si no se hace se nos castiga, te enseñan que el que no obedece es malo ¿Pero en todos los casos? Actuamos por miedo a las consecuencias muchas veces sin pensar en si es lo correcto o no.
Somos ratones en una jaula.

David dijo...

No conocía el experimento, y me ha hecho pensar... De todas formas me quedo con la frase del final: es más fácil ser héroe en tiempos de paz. Cuánta razón hay en ella.

wave dijo...

Hay varias versiones de ese mismo experimento, donde dependiendo del contacto con el actor aumentaba la obediencia, por ejemplo si solo escuchaban los gritos desde otra habitación llegaban en mayor porcentaje de descargas que si estaban en la misma habitación, incluso en uno de los casos el actor conseguia desatarse de uno de los brazos y el investigador le decia al sujeto que debía ir a volver a atarle, en esa opción el índice de abandono era mayor. Yo he visto videos de los experimentos, y no solo de ese sino de otros muchos que alucinarias y es impresionante lo que podemos llegar a hacer. Este post me ha tocado la fibra :) Un saludo.

Azusa dijo...

Gracias por tu aporte experto, Wavesita. Ya he leído que luego se hicieron otros experimentos con variaciones, en el último link que he puesto se habla algo de ellos...
Además, incluso cuando se realizaba el experimento por ejemplo en unas oficinas en lugar de la prestigiosa Universidad de Yale, la obediencia disminuía... Hay un montón de causas que se unen: autoridad y respeto que se le tenga al investigador al que hay que obedecer, cercanía o lejanía (tanto física como sentimental) respecto del sujeto alumno, en el caso de dos investigadores si se contradicen o si se refuerzan...

Eva dijo...

Me gustan mucho este tipo de experimentos en los que se intenta poner a prueba el cerebro. Pero una cosa, no es una cuestión de odio racial ni otro tipo de gaitas ni tampoco de lo que tu puedes hacer o no por sumisión, es una cuestión de educación potenciada por la sociedad, si tu vives en una sociedad hostil en la que hay un patrón que ordena y los demás obedecen si tienes que matar matas y te parece normal. Pero porque es lo que la sociedad dictamina como correcto, en el holocausto en la época franquista me da igual. Tú y yo hemos sido educadas en una sociedad que condena actualmente atentados como estes o similares, por eso nos horroriza, si lo normal fuera andar con el trabuco en la mano nos daría igual y criticaríamos a los que no lo hacen. De todos modos, tenemos tendencia a defendernos, porque "somos unos animales preciosos" (me repito más que el ajo) y si estallara una guerra ahora mismo, que no te quepa la menor duda de que si tienes que disparar a alguién por no ver morir a quien quieres o por defender un injusticia lo harás y tú cerebro lo procesará como lo correcto a modo de defensa. Esto último es instinto básico todo lo demás en cuanto a actuaciones y hablamos de historia, se debe a como se instauró la sociedad en esa época.

Leodegundia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leodegundia dijo...

No creo que todos estos experimentos de laboratorio sean necesarios para llegar a saber a que punto puede llegar el ser humano en crueldad y frialdad ante el sufrimiento ajeno, la Historia está llena de ejemplos más que suficientes. E incluso la crueldad al producir dolor en otra persona se debe en ocasiones solamente a curiosidad por saber hasta donde aguanta.
Un saludo.

julio-entuinterior dijo...

Pues por si acaso y ante el resultado del experimento, mejor que no se nos presenten esas situaciones.

Un abrazo

Polo dijo...

Me gustó mucho esta entrada, me hizo pensar bastante... los enlaces muy buenos también, lo dicho, me pareció un asunto muy interesante.

Jose dijo...

Joer! No habia oido nunca nada de esto. Que fuerete!!

Aunque algo que esta claro, es uno, ademas de si mismo, es siempre "sus circunstancias". No creo que nadie sepa como va a responder en una situacion totalmente limite. Aunque a veces, es mejor no llegar a saberlo (por no llegar a ello, claro!).

Osukaru dijo...

Este post me ha hecho pensar... y mucho.De esta forma he recordado una frase célebre que el poeta Plauto dijo hace unos 2200 años: "Lupus est homo homini, non homo, quom qualis sit non novit": Lobo es el hombre para el hombre, y no hombre, cuando desconoce quién es el otro.

Vamos, que hay cosas sobre el ser humano que ya se sabían desde hace tiempo y la historia nos lo recuerda cada dos por tres.

blankutxi dijo...

Qué espanto. Yo por la carrera que he hecho ya intuía por la historia que uno no sabe donde puede llegar.
Flipo con este post porque en el fondo no me sorprende, vaya "humanidad"...

TRIZIA dijo...

Vaya comida de tarro, jamia jajajajaja.

Tengo una cosa para ti en mi blog, asi que si la quieres... ¡¡ya sabes!!

Besitos wapa.

Martha dijo...

Guau...me has dejado sin palabras...no tenía ni idea de la existencia de ese experimento...y mucho menos del resultado...tristísimo, la verdad.

Dejando eso a un lado, muchas gracias por tu bienvenida! ;) Me ha hecho mucha ilusión!

Un besito guapa!

Mosky dijo...

Me encantan este tipo de experimentos. Hace poco leí sobre uno que consistía en meter pacientes sanos en un psiquiátrico y ver cuántos médicos se daban cuenta de que lo estaban. La increíble respuesta fue que ninguno, pues se daba por hecho que si entraba allí es que estaba como una cabra. La psicología bien aplicada no es una ciencia inútil :) (para Wave con amor XD)

Azusa dijo...

Mosky, al leer tu comentario me ha venido inevitablemente a la cabeza el libro de "Los renglones torcidos de Dios"

Harlem dijo...

Yo tampoco había oído hablar nunca de este experimento, la verdad me ha puesto los pelos de punta, ahora mismo me parece algo horrible, pero leyendo los comentarios estoy bastante de acuerdo con el comentario de Eva.

Azusa dijo...

Eva, Harlem, el experimento fue hecho cuando ya se estaban juzgando los crímenes de guerra, y se ha repetido en otras ocasiones y en sociedades similares a la nuestra son resultados igual de desalentadores...